La filosofía paisajística de Jimena enfatiza la resiliencia, la adaptación al entorno y el aprendizaje continuo. Recomienda priorizar la funcionalidad y sonorización antes de elegir plantas, respetando cómo las especies forman comunidades vegetales según condiciones locales de clima y suelo. Propone asumir riesgos cautelosamente mediante experimentación informada, estudiando la flora nativa amenazada por urbanización. En la práctica, sugiere usar mallas antihierbas y grava para control de malezas, seleccionar plantas adaptadas al clima local que requieran menos riego y mantenimiento, y simplificar mediante repetición de especies. El estudio colaborativo —conversando con jardineros, botánicos y colegas— y la capacitación constante en técnicas de plantación son esenciales para innovar. Así, el diseño trasciende la estética para crear espacios funcionales, sostenibles y conectados con el paisaje.
Consejos profesionales y filosofía
En el mundo del paisajismo y la jardinería, la experiencia y la reflexión son claves para lograr proyectos exitosos y sostenibles. Jimena, paisajista con amplia trayectoria, comparte en una charla profunda y enriquecedora varios consejos profesionales y una filosofía de trabajo que invita a la observación, la resiliencia y el aprendizaje continuo. A continuación, exploramos sus ideas más relevantes para quienes desean adentrarse o mejorar en esta disciplina.
La búsqueda de oportunidades y asumir riesgos con cautela
Jimena destaca la importancia de no dejarse limitar por las tradiciones o los prejuicios en el diseño. Recomienda atreverse a experimentar, equivocarse y aprender de esos errores. Sin embargo, también aconseja hacerlo con cautela, estudiando el entorno y las plantas adecuadas para cada clima y suelo. Por ejemplo, en zonas áridas o con sequías prolongadas, es fundamental elegir especies resistentes que no demanden riego constante, lo que además contribuye a la sostenibilidad del jardín.
Resiliencia y adaptación al entorno
Un punto central en su filosofía es respetar y entender el paisaje natural. En Chile, donde ella trabaja, la flora nativa está amenazada por la urbanización y el cambio climático. Por ello, Jimena enfatiza la necesidad de priorizar la sonorización y funcionalidad del espacio antes de elegir las plantas. Esto implica observar cómo las plantas forman comunidades, cómo interactúan con el suelo, las rocas y el clima, y diseñar en función de esas condiciones, no en contra de ellas.
Estudio continuo y aprendizaje colaborativo
Jimena subraya que el paisajismo es un campo en constante evolución. Recomienda estudiar botánica, visitar jardines, conversar con colegas y profesionales de otros oficios como jardineros y sociólogos. Además, valora mucho el intercambio de experiencias y la capacitación, pues solo así se puede innovar y mejorar la práctica profesional. También destaca la importancia de la paciencia, especialmente cuando se trabaja con plantas nativas o en proyectos de restauración ecológica.
Priorizar la sonorización y funcionalidad antes de elegir plantas
Antes de seleccionar especies, es fundamental pensar en la función que tendrá cada espacio del jardín. Jimena aconseja diseñar con un propósito claro: ¿será un lugar de descanso, un área para eventos, un espacio para la contemplación? La elección de materiales como grava, madera o piedra debe responder a esa función, buscando siempre un equilibrio entre estética y practicidad. Por ejemplo, en zonas de mucho tránsito, es mejor usar materiales resistentes; en áreas de relax, materiales cálidos y confortables.
Consejos prácticos para el diseño y mantenimiento
- Control de malezas: Usar mallas antihierbas y capas de grava para reducir la emergencia de malas hierbas, evitando remover el suelo para no activar semillas latentes.
- Plantación adecuada: Escoger plantas que se adapten al clima local y al tipo de suelo, evitando especies que requieran cuidados excesivos.
- Diseño con menos es más: Simplificar la selección de especies, repetir algunas para crear continuidad visual y evitar la saturación.
- Uso de plantas nativas y resistentes: Favorecen la biodiversidad, requieren menos agua y mantenimiento, y se integran mejor al paisaje.
- Capacitación constante: Aprender sobre botánica, técnicas de plantación y mantenimiento, y estar abierto a nuevas ideas y métodos.
Reflexión final
El paisajismo, según Jimena, es mucho más que plantar por plantar. Es una disciplina que requiere imaginación, respeto por la naturaleza y una visión a largo plazo. La clave está en observar el entorno, entender sus dinámicas y diseñar espacios que no solo sean bellos, sino funcionales y sostenibles. Así, el jardín se convierte en un refugio que trasciende lo estético para ofrecer bienestar y conexión con el paisaje.





